Henri Cartier-Bresson

Henri Cartier-Bresson

 

Henri Cartier-Bresson

 

 

 

 

 

“Le han llamado “el ojo del siglo”, inventor del “instante decisivo” o “padre de la fotografía moderna”, pero él decía de sí mismo que sólo buscaba el justo equilibrio entre las cosas. “Lo que me apasiona son las proporciones. No hay luz sin sombra, vacío sin lleno, curva sin recta”.

Nació el 22 de agosto de 1908 en Chanteloup (Francia) en el seno de en una familia de industriales.

Cursó estudios en el Lycée Condorcet de París. Desde 1930 se dedicó a la fotografía, a pesar de que sus comienzos se centraron en la pintura.

A los 22 años se traslada a Costa de Marfil, donde realizó diversos trabajos como cazador y, lo que fue más importante para su carrera, tomó sus primeras fotografías. En 1931 compra su primera Leica, con la que capturó un sinfín de instantáneas sin ser visto. Así nacerá un estilo personal de fotografía, el llamado instante decisivo, consistente en el arte de capturar en una fotografía aquel preciso instante en el que confluyen forma, luz y humanidad.

Sus fotografías se han publicado en periódicos, revistas y libros, también se han expuesto en diferentes museos. En el transcurso de la II Guerra Mundial estuvo 35 meses encarcelado en campos alemanes de prisioneros. Tras tres intentos huyó a París y trabajó para la resistencia francesa. Realizó fotos sobre la ocupación y retirada alemanas. En 1945 dirigió, para la oficina de información bélica de Estados Unidos, el documental Le retour (El retorno).

Dos años después organizó una exhibición de sus fotos en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA). El mismo año fundó con Robert Capa y otros fotógrafos la agencia Magnum. Viajó por India, China, Unión Soviética, Canadá, Cuba, México y España. En 1955, por invitación del Museo de Louvre de París, fue el primer fotógrafo que expuso su obra allí.

Algunas de sus colecciones fotográficas publicadas son: The Decisive Moment (1952), The World of Henri Cartier-Bresson (1968) y Henri Cartier-Bresson (1980). En 2000 crea con su mujer Martine Frank la fundación que lleva su nombre para reunir su obra y crear un espacio de exposición abierto a otros artistas.

Henri Cartier-Bresson falleció el 1 de agosto de 2004 en su casa de l’Isle-sur-la-Sorgue (sur de Francia) a los 95 años de edad.